Oaxaca de Juárez, 14 de septiembre. El viernes pasado estuvo en Oaxaca, la presidente Claudia Sheinbaum quien llegó un jet a la capital. Sus amigos y cómplices (léase S-22) le aguardaban con una manifestación afuera del auditorio Guelaguetza. La visita estaba prevista para las 3 de la tarde, pero desde las 7 de la mañana llegaron al sitio decenas de camiones cargados con simpatizantes de la 4T que “gustosos” acudieron al llamado de la mandataria para escuchar sus logros. Todos convencidos, por supuesto.
Pero, los que se llevaron la atención tantos de los medios como de la ciudadanía, -la que no tuvo la oportunidad de disfrutar de la melodiosa voz de Claudia-, fueron los maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que jugaron al jicotillo de Doña Blanca, se liaron a golpes con un grupo de choque integrado por porros, taxistas y trabajadores del gobierno que fueron enviados expreso a controlar a los rijosos, que por supuesto no se dejaron y rompieron el primer cerco, pero fueron contenidos, o más bien ese era el arreglo. Solo hay que recordar que esa CNTE gritona, recibió hace poco 800 millones de pesos para ser repartidos entre los líderes, que no entre los profesores y que pese a que han ganado en todo, siguen presionando al gobierno morenista porque quieren más. Como siempre obtienen lo que exigen, solo hay que aceitar la maquinaria un poco para que despliegue su fuerza.
Las notas de los medios, los comentarios de los llamados influencers, los comentócratas y los “agregados políticos”, no fueron en torno a lo que dijo Sheinbaum en el auditorio repleto de acarreados, fue lo que pasó afuera del recinto. Las imágenes se multiplicaron para mostrar el descontento de un sector que esta vez representó a miles de oaxaqueños.
De su lado, el presidente municipal Ray Chagoya llegó con miles de vecinos de diversas colonias en calenda para festejar la visita presidencial, y todavía fue más allá, paró el convoy para saludar a la morenista, pasarle el bastón de mando, presentarle a su esposa, darle un obsequio, un reporte y una carta sellada.
Adentro todos esperaban con ansias escuchar las palabras armoniosas, llenas de calidad y empatía de la señora que mal gobierna este país.
Se dieron otros desencuentros que no pasaron a mayores, sino fueron producto del momento, pero sin lugar a dudas la CNTE opacó el evento.
De pena ajena fue la presencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez quien llegó al auditorio sudando, con miedo y encasillada por los maestros de la CNTE.
Mientras esto ocurría Noé Jara bailaba, se levantaba la camiseta y hacía lo mismo con una mujer a quien el alzó la blusa. Por esto, fue criticado en los medios y las redes al haber ofendido a una dama que le siguió el relajo, pero que más tarde con la capacidad de citar a periodistas, la señora Clara Teresa Castellanos defendió al funcionario y expresó que así se lleva “pesado” con el hermano del gobernador con quien suele hacer ese tipo de juego.
Cabe destacar que esta situación se suma a otra polémica del que funge como coordinador de la Secretaría de Gobierno y Territorio del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, ya que el funcionario se presentó hace unos días ante la Fiscalía General de la República (FGR) para deslindarse de la Alianza de Sindicatos y Asociaciones del Estado de Oaxaca (ASAEO), organización señalada por sus vínculos con el Cártel de la Costa bajo el mando de “El Bogar”.
“Si Ese comportamiento lo hubiera hecho alguien de la oposición hoy te estarías desgarrando las vestiduras”, comentario donde etiquetan a Citlalli Hernández, quien hace unos meses dejó el cargo como titular de la Secretaría de las mujeres.
Mientras afuera un caos vehicular, molestia, hartazgo y rabia.
