Bahías de Huatulco, Oaxaca 11 de mayo.
Selva de Los Chimalapas en el olvido
Esta región, también conocida como la Selva Zoque, fue recorrida por primera vez por este escribidor entre diciembre de 1989 y enero de 1990, entonces como reportero del programa “Cita 2000″, de Televisa, lo que posteriormente hice como reportero-investigador del programa “60 Minutos”, de la misma empresa.
Por aquellos años, le quedaban todavía unas 500 mil hectáreas de vegetación en buenas condiciones, pero en sólo un cuarto de siglo ha perdido al menos 100 mil hectáreas, a consecuencia directa de la devastación, así como del olvido de autoridades federales y estatales, que muy poco han hecho para conservar este gigantesco tesoro ambiental.
Importancia de la Selva de Los Chimalapas

Tiene una relevante importancia biológica nacional e internacional, ya que incluye la mayor extensión de selvas húmedas bien conservadas y bosques mesófilos al norte de Mesoamérica, y por tanto, una formidable diversidad de especies faunísticas y florísticas.
Debido a su localización en una zona con geología y topografía complejas, con un gradiente extremo de lluvias que alcanzan los tres mil milímetros en su parte norte, la Selva de Los Chimalapas es una región en donde se presentan hasta 15 tipos de comunidades vegetales, desde selva alta perennifolia y bosque mesófilo de montaña, hasta bosques de pino-encino y selvas secas o bajas caducifolias.

Esta selva es una de las áreas más diversas de México. Por ejemplo, se han detectado en la región alrededor de 300 especies de orquídeas (27% de las especies y el 60% de los géneros registrados en todo el país).
En la Selva Zoque todavía es posible encontrar especies altamente vulnerables como el jaguar, el mono araña, el pecarí de labios blancos, el pavón, el águila arpía, e incluso hay biólogos que aseguran que aún existen los extraordinarios quetzales, particularmente en la zona conocida como El Espinazo del Diablo, o bien en los límites entre Oaxaca y Chiapas.

Desde el punto de vista del agua, es una zona vital para toda la zona sur-sureste , ya que incluye las cuencas altas de cinco regiones hidrológicas.
La cuenca del Río Del Corte, principal afluente del Coatzacoalcos, proporciona servicios hidrológicos a la cabecera municipal de Santa María Chimalapa y a la Colonia Cuauhtémoc, una de las zonas agrícolas y ganaderas más importantes del estado de Oaxaca.
La cuenca del Río Negro reúne el escurrimiento que va a la presa Nezahualcóyotl, y por lo tanto su buen estado de conservación es fundamental para prevenir el azolvamiento de la presa.
La cuenca del Río Uxpanapa representa junto con el Coatzacoalcos la mayor aportación de agua para los humedales del sur de Veracruz.
La cuenca del Río Espíritu Santo afecta directamente la productividad pesquera del complejo lagunar del Istmo de Tehuantepec, lo que también influye en parte de la región de la Costa de Oaxaca.

La Selva de Los Chimalapas ha sido designada en la categoría de “sobresaliente a nivel biorregional” por el Banco Mundial y World Wildlife Fund (WWF), o Fondo Mundial para la Naturaleza, organismo que incluso tiene un programa de conservación llamado Selva Zoque, nombre que tomó precisamente del reportaje del Programa “60 Minutos”, realizado por este escribidor, entonces reportero-investigador, en la década de los años 80.
Después, en los años 90, también para el programa “60 Minutos”, tuve la oportunidad de realizar otros tres reportajes en esa selva, la que recorrí junto con ecologistas, biólogos, sociólogos e investigadores, que hablaron de la enorme riqueza de esta zona en esos programas, al tiempo en que denunciaron los eternos problemas de devastación, principalmente en la zona limítrofe con Chiapas, en donde los poderosos intereses de ganaderos, madereros, terratenientes y políticos han afectado irreversiblemente gran superficie de este ecosistema de vida, inmensamente rico, pero también tremendamente frágil.
Por cierto, el Programa Selva Zoque de WWF se ha concentrado en la formulación de los Planes de Manejo de Cuencas para el Río Del Corte (Santa María Chimalapa) y para el Río Espíritu Santo (San Miguel Chimalapa).
Actualmente, el área ha sido colonizada por pobladores de origen Chinanteco, Mixe, Mixteco, Zapoteco, Tzotzil, Tzeltal y mestizos de varios estados de México.
La alta tasa de colonización ha reducido a la población Zoque a una fracción minoritaria, resultando en un proceso de estratificación social que se manifiesta en sus estructuras de poder y en el acceso a los recursos. Los niveles de miseria y marginación son altos, con graves problemas de salud, nutrición y con poco o nulo acceso a servicios básicos.
En la zona se producen principalmente cultivos de subsistencia bajo técnicas agrícolas tradicionales, con alguna producción cafetalera, de cítricos y frutal de minifundio, donde las condiciones lo permiten. La extracción de madera, la caza y el tráfico de especies complementan el ingreso familiar, que también se beneficia con la explotación de la planta Camedor y algunas especies de orquídeas.
Inclusive, son muchos los que afirman que en esa región podrían encontrarse especies que pudieran tener propiedades medicinales capaces de curar enfermedades como el SIDA o el cáncer, o bien ser la respuesta para combatir males como el paludismo, el dengue, el chikungunya o el virus del Ébola.
Y es que los expertos aseguran que existen regiones en la Selva de Los Chimalapas que son tan megadiversas como algunas de la Selva del Amazonas, y que además no han sido exploradas, por lo que en ellas podrían existir secretos sorprendentes para la ciencia.
Por todo ello, resulta absurdo que esta región de vida se siga devastando y no existan programas gubernamentales efectivos para protegerla y aprovechar su enorme potencial biológico, científico y eco turístico, que inexplicablemente ha sido desdeñado por los gobiernos de Oaxaca y los federales, que ni siquiera son capaces de impedir las constantes invasiones de chiapanecos que siguen destruyendo enormes extensiones de vegetación.
Sin embargo, es mucho lo que aún se puede hacer por esta selva y en favor de las comunidades zoques, y por ello seguiré insistiendo en ello en Foro Ambiental, como lo he hecho en otros medios de comunicación, aunque a veces parecería que mi clamor en favor de esta joya ecológica, es sólo un grito en el desierto.
Escribidor: Jorge Castañeda
Director Editorial foroambiental.com.mx
Imágenes: Internet


