Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 1 de octubre. El presidente de la Asociación de Importadores y Representantes de Alimentos y Bebidas (Airabac) José de Lucas, aseguró que modernizar el esquema del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) en las bebidas alcohólicas en México, permitiría a las industrias de fermentados, destilados y vitivinícolas nacionales mejorar su competitividad, mientras que el Estado aumentaría los niveles de recaudación por concepto del IEPS y se eliminaría la evasión fiscal.
En entrevista, para ADNSureste, reiteró que es urgente la modernización del IEPS a las bebidas alcohólicas, porque al pasar de un esquema que grava el precio del producto a uno por los grados de alcohol de cada bebida, se lograría un aumento en la recaudación fiscal, y no lo contrario, como algunas industrias y autoridades consideran.
“El consumo total de bebidas alcohólicas que se vendió en 2019 en México fue de 543 millones de litros, si lo multiplicamos por 140 pesos -impuesto por litro de alcohol puro propuesto para la modernización del IEPS- la recaudación sería de 20 mil millones de pesos más de lo que en promedio se recauda cada año por parte del SAT”, detalló.
“En México existe un fenómeno en el que la población con menos recursos es la que más gasta de sus ingresos en bebidas alcohólicas, el problema es que las personas de este sector buscan destilados de baja calidad y a bajo precio, con un efecto nocivo para la salud pública, lo que no puede seguir así”, explicó.
Agregó que en México se ha fomentado que haya bebidas alcohólicas de muy mala calidad, por lo que desde hace seis años buscan cobrar una cuota por el grado de alcohol de la bebida.
“Algunos productores artesanales que se ven imposibilitados en cumplir sus obligaciones fiscales porque son pequeñas fábrica, sin internet y sin un contador que pueda declarar sus costos de producción, por lo que un sistema por grados de alcohol simplificaría la recaudación y mejoraría su competitividad”, aseguró.
José de Lucas, lamentó que en el país exista un problema de subvaluación de productos, ya que hay grupos que ven un gran negocio en los impuestos de las bebidas, en un contexto donde los destilados pagan un 54 por ciento del IEPS, 16 por ciento de IVA y en algunos estados del país impuestos locales de 4.5 por ciento, por lo que los distribuidores meten al mercado vodkas, rones, whiskies en precios irrisorios, evadiendo así los impuestos.

Insistió que la modernización del IEPS traería un piso más parejo a la industria de los fermentados, ya que, aunque se vende el mismo tipo de producto, con los mismos grados de alcohol y en las mismas presentaciones que las cervezas industrializadas, sus costos de producción son de cuatro a seis veces más caros.
“Por eso buscamos que sea más equitativo para el SAT y los impuestos, porque llevamos muchos años combatiendo la ilegalidad, y si logramos este cambio será benéfico para todos”.
Reconoció que el jugador que no está de acuerdo es la cerveza industrial, ya que el 96 por ciento de las bebidas que se venden en México es la cerveza.
“Solo subiría 10 centavos el precio de la cerveza de lograrse esta modernización”, afirmó.
Finalmente, dijo que la modernización al esquema del impuesto traería un gran beneficio en el tema de la salud, porque se dejarían de producir bebidas de mala calidad, “ya que es mejor fiscalizar a pocas empresas y combatir la ilegalidad”.
Por estas razones, el presidente, pidió a los diputados y senadores apoyar esta iniciativa, al sostener que traerá beneficios para todos.
