Oaxaca de Juárez, 15 de agosto. El atún es una de las comidas más comunes y favoritas de las personas. Está presente en diversos platillos y en la gastronomía de muchos países del mundo. Esto se debe a su versatilidad y la facilidad con la que se prepara. También se debe a su valor nutrimental; poseen grasasinsaturadas que benefician al corazón y los vasos sanguíneos.
Pero al ser uno de los pescados más comunes, su consumoexcesivo y sin regulación lo ha llevado a formar parte de los animales que se encuentran en peligro de extinción. De las 8 subespecies que existen, 5 están al borde de la extinción, entre ellos el atún de aleta azul del Pacifico (Thunnus thynnus), mejor conocido como atún rojo. Como es altamente rentable, su comercialización se da prácticamente en todo el mundo.
Estos peces son fascinantes. Han sufrido pocos cambios desde los últimos 40 millones de años. Alcanzan una velocidad de nado de hasta 110 km/h. Además, viajan grandes distancias en poco tiempo por lo que reciben la denominación de pelágicos. Las hembras pueden gestar hasta 45,000,000 de huevos, cada una. El atún rojo puede llegar a medir hasta 3 metros y pesar 600 kg.

Japón es el mayor consumidor de este pescado, pues está presente en el sushi, uno de sus platillos más populares. Pero este consumo desmedido es lo que lo ha llevado a enfrentar una inminente desaparición. De acuerdo a los cálculos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) la población de atunes, desde 1970, se ha reducido en un 80%. Desafortunadamente, aunque es bien sabido que éste se encuentra en peligro, la misma NOAA se niega a incluirla oficialmente en la lista de animales en riesgo de extinguirse, por las consecuencias en la economía que esto implicaría.
