| CUMPLIR CON LA CONSTITUCIÓN: BOTAR A LOS GOBERNANTES CHAMBONES: Juan Manuel López García |
|
|
|
| Juan Manuel López García |
| Escrito por Juan Manuel López García |
| Domingo 07 de Febrero de 2010 09:44 |
|
El día viernes se cumplieron, que no celebraron, 93 años de la promulgación de la Constitución de 1917 y 153 de la de 1857 obviamente sin pena ni gloria. Lo que no se usa se atrofia, reza un axioma científicamente comprobado. Ni se usa ni se conoce, Felipe Calderón, egresado de la Libre de Derecho, mandó a su empleado el procurador de justicia a impugnar la constitucionalidad de la ley que reconoce los derechos de matrimonio y adopción a personas del mismo sexo, alegando que la Constitución establece que el matrimonio es entre hombre y mujer. Jacobo Zabludovsky y Enrique Galván Ochoa, periodistas y abogados egresados de la UNAM, lo desmintieron y emplazaron a que diga en que artículo de la Constitución se afirma tal cosa. (En mi opinión también de Abogado me adhiero a lo que se ciñe en la Carta Magna, misma que no existe precepto legal alguno a lo invocado por el “hijo desobediente”). Ojalá que la tremenda corte sí sepa leer y no vaya a salir con un domingo 7, como el de este mes de febrero por cierto, toco madera. Por otra parte, al correr los años los grupos de poder han convertido la obra de los constituyentes en un engendro perverso y contra natura, que poco tiene que ver con los ideales humanistas y revolucionarios de principios del siglo XX que dieron origen a nuestra Carta Cimera.. Como si hubiéramos entrado en un túnel del tiempo, los porfiristas volvieron al poder, oprimen a obreros y campesinos, “castigan” a los huelguistas de Cananea y se ensañan contra los opositores. El gobierno es inmensamente rico, como lo prueban los oprobiosos salarios de los magnates disfrazados de funcionarios públicos así como de los integrantes del Poder Judicial Federal y los 3 mil millones de pesos que adjudicaron a los partidos para sus gastos en 2010. En tanto que el pueblo es miserablemente pobre, sin trabajo, sin tierras, sin esperanzas. Esa es una de las causas estructurales del hundimiento mexicano, al desprenderse de su pasado y traicionar su legado, el país quedó a la deriva, cual burro sin mecate. Los ideólogos y los jóvenes de la reacción promueven el olvido, pretenden, por ejemplo, que ya no se hable de imperialismo y echarle tierra a el hecho de que Estados Unidos nos robó la mitad del territorio nacional y es causante directo de las desgracias de todos los países al sur de su frontera, al impedir, por las malas y por las peores su desarrollo autónomo, libre e independiente. A la sangrienta invasión española que masacró a nuestros pueblos y les arrancó su cultura, su lengua y su religión, le llaman “encuentro de dos mundos”. El estado laico emanado de la guerra y las leyes de reforma y confirmado al concluir la “guerra cristera”, es desmantelado a la vista de todos y los jerarcas de la iglesia católica se entrometen en asuntos en los que, ahí sí expresamente, la Constitución les prohíbe. Y como en los peores momentos de la historia, el país yace inerme bajo una pesada losa de corrupción, negligencia, ineficiencia, incapacidad, inseguridad e impunidad. Ahí brota ahora la falta de atención en el drenaje en el D.F. por citar un nuevo caso. Frente a tan desolador escenario surge inevitablemente la pregunta ¿y qué hace el pueblo mexicano para detener el pillaje y salvar a su país de un desastre aún mayor? Porque no debe olvidarse que de acuerdo con el legado histórico, ético y jurídico, la soberanía radica esencialmente en el pueblo y ésta es inalienable, indiscutible, indivisible, inviolable, infalible e irrenunciable. Por eso los profetas del olvido tampoco quieren hablar de soberanía, para que los poderes fácticos sigan usurpando lo que no les corresponde. Lo han logrado con un eficiente mecanismo de premios (a los cuates) y castigos (a los adversarios) y un incesante bombardeo mediático. Han vacunado al pueblo contra la participación y la organización independiente. Con papá gobierno todo, sin él nada. Ahora que en España el gobierno “socialista” insinuó la posibilidad de modificar el régimen de pensiones, se levantó una ola de protestas que sacudió las bases mismas del gobierno. En México Fox y Santiago Levy lo hicieron como pateando un bote y ahora Calderón las grava con el ISR y no pasa nada, como tampoco ha pasado con los 40 mil electricistas que Calderón y Javier Lozano dejaron sin empleo. Un pueblo desorganizado, sin cultura de participación; una ciudadanía inerme, inmóvil, comodina, convenenciera, ignorante y miedosa. Esa falta de perspectivas ha hecho de la emigración una sangría permanente de capital humano (uno de cada diez mexicanos radica en los Estados Unidos). Un gobierno fallido que no da una en nada, que ni puede ni renuncia y una sociedad que prefiere irse del país o pedir que vengan los “cascos azules” a salvarlos, en lugar de organizarse para hacer valer su soberanía que, de acuerdo con la Constitución, le otorga el derecho a darse en cualquier tiempo la forma de gobierno que mejor le convenga, eso incluye y obliga a que el pueblo haga CUMPLIR CON LA CONSTITUCIÓN: BOTAR A LOS GOBERNANTES CHAMBONES. JUGADAS DE LA VIDA Curiosidades del mundo animal: Cuando el canguro hembra llega a la edad adulta, deja de crecer, pero el canguro macho sigue creciendo mientras vive... Y entre las cotorras, el macho es el que más habla. La hembra apenas pronuncia una que otra palabra. Agradezco su comentario a este artículo “chambón” al correo:
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
|




Oaxaca de Juárez, febrero 7.“Para que un país sea republicano y libre, no basta que lo diga su constitución; es preciso que se lo permitan su inteligencia y estado actual”.





