| ¡Felicidades Oaxaca en tu aniversario!: José Luis Chávez Botello |
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| José Luis Chávez Botello |
| Escrito por José Luis Chávez Botello |
| Domingo 25 de Abril de 2010 19:33 |
Oaxaca de Juárez, 25 de abril. Con motivo de los 478 años de la fundación de la ciudad de Oaxaca me parece oportuno compartir algunas consideraciones; lo hago como reconocimiento a la ciudad y aprecio a sus habitantes.
Llama la atención las cualidades humanas de los fundadores y de las primeras generaciones de ciudadanos; los grandes y bellos edificios que hoy admiramos, sus plazas y casas, nos muestran a personas emprendedoras con una visión a largo plazo. La verde Antequera fue diseñada y construida para responder a las necesidades fundamentales de su fe, de esparcimiento, de convivencia pacífica e intercambio con las culturas indígenas, de relación respetuosa con la naturaleza. Lo hicieron con belleza y para siglos. Quiero resaltar tres cualidades de aquellas generaciones que nos heredaron esta bella ciudad: la unidad, el trabajo responsable y la visión planificada a largo plazo; tres cualidades que, por desgracia, los habitantes de hoy hemos perdido o al menos no somos capaces de mostrar. Cuando en una ciudad o comunidad hay unidad, trabajo responsable y visión a largo plazo orientada por el bien común, las personas trabajan, se expresan y conviven enriqueciéndose mutuamente; allí surgen variadas expresiones de la ciencia, del arte, de las letras, una sensibilidad y organización social siempre constructiva. No es casualidad que la Verde Antequera haya sido tierra fértil de grandes pintores, músicos, artesanos creativos, arquitectos, hombres y mujeres de letras, de bellas costumbres, ciudadanos sensibles capaces de luchar y dar la vida por defender la dignidad y superación de sus semejantes. Por siglos, la ciudad fue corazón y motor de realización y de superación, de convivencia e intercambio de culturas; allí está el testimonio de los barrios antiguos, la Guelaguetza y los ciudadanos que se proyectaron más allá del Estado en las artes, en las letras, en la educación, en la religión, en la política y en la sociedad. ¿Cuándo, por qué y cómo se fue perdiendo este dinamismo, convivencia enriquecedora y rumbo?. Oaxaca no se entiende sin la raíz indígena y española, sin la religión católica; son la raíz y matriz de su identidad. Rescatar y fortalecer esta raíz, junto con sus valores originarios, nos dará la oportunidad de rescatar ese dinamismo de vida y retomar el rumbo adecuado. Las expresiones auténticamente humanas, lo verdadero, lo bello y lo bueno siempre atraen, cohesionan, estimulan a las personas y los proyectan. Oaxaca atrae a muchos por estas expresiones de aquellas generaciones, por las expresiones actuales que se alimentan y se inspiran en sus raíces. Una enseñanza y tarea para todos; estamos en deuda con nuestra ciudad. Oaxaca es orgullo no solo de los oaxaqueños sino de la humanidad. Urge un Consejo Ciudadano, ajeno a partidos políticos, con facultades para proponer e impulsar una regulación a fondo de la ciudad; hay personas cualificadas que quieren a la ciudad. Oaxaca lo merece ya. Con mi saludo y bendición para todos. |




Oaxaca de Juárez, 25 de abril. Con motivo de los 478 años de la fundación de la ciudad de Oaxaca me parece oportuno compartir algunas consideraciones; lo hago como reconocimiento a la ciudad y aprecio a sus habitantes.





