| Presupuesto 2010: insatisfactorio y opaco: Benjamín Robles Montoya |
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| Benjamín Robles Montoya |
| Escrito por Benjamín Robles Montoya |
| Lunes 28 de Diciembre de 2009 14:35 |
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Dije, que además de poco transparente el presupuesto estaba siendo utilizado para hacer proselitismo político por parte y a favor del PRI, pues inmediatamente después del 15 de noviembre, fecha en que fue aprobado el Presupuesto de Egresos de la Federación 2010 por parte del Congreso de la Unión, el diputado federal Eviel Pérez Magaña se había dado a la tarea de mal informar a quien se dejó en reuniones regionales que los recursos presupuestales autorizados para Oaxaca en el 2010 eran del orden de 46 mil millones de pesos y que estos recursos tenían dos características principales: a) que supuestamente eran fruto del trabajo de los legisladores priistas y, 2) que con estos recursos Oaxaca va a dejar de ser pobre. Por otro lado dije que el 5 de diciembre pasado el titular del poder ejecutivo estatal presentó al congreso del estado, a través de la Secretaría de finanzas un proyecto de presupuesto para el 2010, pero sólo por 38.8 mil millones de pesos. O sea que los priístas primero dijeron que supuestamente habían conseguido más de 46 mil millones y después nos salieron con que el presupuesto oaxaqueño sólo era de poco más del 38 mil millones. Para desenredar este manejo irresponsable de cifras, acusé, la Secretaría de Finanzas quiso explicar a los representantes populares que integramos la LX legislatura local que en realidad, los recursos que se van a ejercer en el estado durante 2010 implican la cantidad de 48 mil 425.4 millones de pesos. Lo anterior se explica, dijeron, porque al proyecto de presupuesto presentado que sólo considera 38 mil 856.4 millones de pesos debe agregársele 3 mil 674.4 millones de pesos de “los programas y proyectos federales” y una etiqueta por demás extraña que denominaron “programas no distribuidos geográficamente” por 5 mil 894.6 millones de pesos. Tal manejo embrollado y politizado del presupuesto de egresos del estado para 2010, que simplemente no apoya la gobernabilidad ni la transparencia de recursos, debería organizarse como ya lo hace desde hace varios años el Congreso de la Unión cuando analiza y da a conocer la distribución presupuestaria a nivel estatal, dividiendo el total de recursos autorizados en dos grandes apartados. En el primero de estos apartados, incluyendo las cifras de los Ingresos Propios y del Gasto Federalizado, estableciendo que en estos últimos se incorporan los Ramos 28 y 33, recursos que, al depositarse en las tesorerías de los gobiernos estatales, se conciben como propios y se ejercen de manera descentralizada. Y en un segundo apartado insertando la información del Gasto Centralizado que ejercen las Dependencias y Entidades de la Administración Pública Federal en los Estados y Municipios, ya que este grupo de recursos se deriva de la normatividad establecida en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, el propio Decreto del Presupuesto de Egresos de la Federación, Reglas de Operación y otros ordenamientos que rigen para las Delegaciones Federales, los Programas y Proyecto de Inversión, entre otros. La mera verdad de todo esto, amigo lector, es que no resulta difícil de entender las causas que tiene el priismo para ocultar con etiquetas oscuras y secretismo los 3 mil 674.4 millones de pesos de los programas y proyectos federales y los 5 mil 894.6 millones de pesos de transferencias. EN ESTAS DOS BOLSAS DE RECURSOS SE ENCUENTRAN LAS 30 MONEDAS DE PLATA CON QUE SE PAGÓ A LOS PRIISTAS POR HABER ACEPTADO ELEVAR LOS IMPUESTOS, ACCIÓN QUE HA SIDO SUFICIENTEMENTE SEÑALADA COMO UNA ABIERTA TRAICIÓN AL PUEBLO DE MÉXICO, Y POR ENDE AL PUEBLO DE OAXACA. Como segundo punto expuse que el proyecto de presupuesto tenía una clara inclinación política, pues las modificaciones inducidas en el Presupuesto de Egresos Federal en el 2010, tales como la eliminación de los candados para suspender la ministración de recursos por incumplimiento en la aplicación de los mismos, el permitir la reasignación de los recursos de los subejercicios a programas sociales y de inversión en infraestructura y la llamada facilitación y simplificación de las reglas de operación de los recursos federales, sin lugar a dudas van a ser aprovechados por el gobierno del estado para utilizar los recursos públicos del presupuesto de 2010, para financiar las campañas políticas de los priistas. Lo grave del asunto estriba en que dentro del proyecto de presupuesto de Oaxaca para 2010 no existen procedimientos, instrumentos o instancias ciudadanas que pudieran atemperar este tipo de manejo político. En una palabra, el próximo año estaremos ante la intención manifiesta del gobierno del estado de hacer uso político de los recursos públicos. Así de claro y simple está este asunto! Como tercer punto, expliqué a los legisladores que el proyecto de presupuesto de 2010 no estaba orientado bajo los principios de la planeación, pues además de no presentar aun cuando en la mayoría de las entrevistas y en los documentos que tiene que ver con la ejecución de obras, el titular del ejecutivo estatal ha afirmado que las mismas se encuentran enclavadas en las propuestas programáticas del plan estatal, todos los oaxaqueños sabemos que esto no es cierto. En un ejercicio de evaluación que un servidor entregó al congreso oaxaqueño pude acreditar plenamente que las obras y acciones señaladas en los informes de gobierno estatal sólo permitían cumplir el 20 por ciento de los proyectos y acciones que habían sido señalados como prioritarios en el plan estatal de desarrollo, lo que simple y llanamente significa que el gobierno estatal no planifica sus acciones, que la mayoría de sus proyectos surgen de la improvisación o de las propuestas de asesores externos que antes de pensar en el bienestar de Oaxaca, les interesa los negocios que pueden hacer en el estado y los recursos que pueden obtener de ellos. Así, bajo este esquema de improvisación y corrupción, sentencié, Oaxaca nunca podrá resolver sus principales problemas, no importa cuántos miles de millones de pesos le autorice el gobierno federal en su presupuesto, pues al final de cuentas son unos cuantos los que se benefician de ello (la burbuja ulisista), situación que ciertamente habrá de cambiar el año entrante cuando logremos la alternancia política y el inicio de la transición democrática en Oaxaca. |




Oaxaca de Juárez, diciembre 28. El pasado martes los diputados del PRI aprobaron el “proyecto de presupuesto 2010” que fue puesto a consideración del congreso del estado por el titular del poder ejecutivo. Lo califiqué de insatisfactorio y perverso. Así de simple.





