| TranvÃa en el Centro Histórico: Alberto Esteva |
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| Alberto Esteva |
| Escrito por Alberto Esteva |
| Domingo 24 de Enero de 2010 16:32 |
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Resulta un tanto paradójico que en esta época de crisis, cuando se requieren proyectos que reactiven la economÃa, una iniciativa de esta magnitud sea tan virulentamente atacada por diversos sectores. La razón tiene que ver con esa batalla por la nación que cotidiana y soterradamente se libra en nuestro paÃs. Por una parte está el gobierno panista que ha asumido una actitud pasiva frente al problema económico y espera a que las calificadoras y el capital extranjero tengan a bien  invertir en México, por otra parte están los sectores progresistas –como el GDF- empeñados en revertir la situación de crisis y –en consecuencia- plantean alternativas viables y ventajosas para la Ciudad y la nación. Con un proyecto como el TranvÃa para el Centro Histórico no sólo se dinamiza la economÃa de la Ciudad al representar una inversión de más de dos mil millones de pesos en su construcción y puesta a punto, sino que su funcionamiento impactará la economÃa de toda la zona al incrementar significativamente la afluencia y circulación de visitantes; de manera que los comercios, museos, cines, restaurantes, edificios históricos, templos y todos los establecimientos del Centro Histórico aumentarán sus ingresos. Se han argumentado factores de carácter financiero para descalificar al proyecto, la verdad es que el esquema elegido es el denominado Proyectos de Prestación de Servicios (PPS) que significa que la inversión es aportada por la iniciativa privada y la Ciudad paga –en este caso- a un plazo de 25 años, un volumen total de recursos del orden de los 17 mil millones de pesos, en los que se incluyen los pagos por la inversión, los costos financieros y el mantenimiento del servicio, es decir, con un pago de 720 millones al año se consigue echar a andar un proyecto que vinculará todo el Centro Histórico con un medio de transporte que se articulará con los otros sistemas (metro, metrobús, etcétera); se dinamiza la economÃa desde el principio, primero por la propia construcción del TranvÃa y luego por la operación del mismo. Al comparar los costos de construcción de este TranvÃa con el de otras naciones tenemos que en México el costo por kilómetro será de 194 millones, mientras en ParÃs fue de 727 millones, el de Sevilla se ubicó en 413 millones y el de Brasilia fue de 319 millones de pesos. De manera que los ataques por estas razones son claramente infundados. El TranvÃa presenta, además, ventajas adicionales sobre otros medios de transporte; utiliza energÃa eléctrica para su locomoción, asàque no hay combustión y por ende, es una energÃa limpia, no contamina; su desplazamiento por una vÃa férrea lo hace más seguro y puntual. Esto se articula con los otros proyectos que el GDF lleva a cabo desde hace ya algunos años, orientados a modernizar el transporte público y bajar los niveles de contaminación ambiental. Las visiones apocalÃpticas vertidas por la derecha cuando hablan de la construcción del TranvÃa no son sino elucubraciones –y quizá deseos ocultos- que no corresponden con la realidad. El proyecto del TranvÃa utilizará las más modernas técnicas y especificaciones tanto en su construcción como en su operación, minimizando las molestias en todas sus etapas. Por si todo esto fuera poco, habrÃa que considerar que el costo proyectado será de alrededor de 5 pesos, un costo más que razonable considerando la calidad del servicio; sin embargo, esto no es nuevo, el transporte en la Ciudad de México es el de más alta calidad del paÃs y el más económico; por cierto, esto forma parte de esa polÃtica de equidad social que la capital tiene con las administraciones de izquierda; es una forma de redistribuir recursos en una sociedad que se caracteriza por su alta desigualdad y esto sólo se combate con polÃticas públicas. El TranvÃa pasará a formar parte del patrimonio urbano de la Ciudad, de la misma manera que este tipo de transportes forma parte del paisaje urbano en otras latitudes, siendo San Francisco quizá el caso más conocido. AsÃ, el DF continúa dándose a sà mismo un perfil cada vez más moderno y eficiente, abonando en los niveles de calidad de vida de sus habitantes que, por otra parte, es la finalidad de un gobierno que ve por la equidad y el avance en todos los órdenes de la vida social, concibiendo que la polÃtica es el camino para que una nación tome el destino en sus manos y no se quede sentado esperando a que llueva, que sus vecinos tengan a bien invertir o que suceda un milagro para que sus problemas se resuelvan. ¿Se oirá en los Pinos?       |




Oaxaca de Juárez, enero 24. En los últimos dÃas los medios de comunicación han sido reiterativos acerca del proyecto que recientemente se anunció sobre la construcción de un tranvÃa en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Se han vertido opiniones encontradas en torno a este proyecto; voces, como la de Jacobo Zabludovsky, la condenaron, los panistas se han desgarrado las vestiduras arguyendo una situación cuasi apocalÃptica durante el periodo de construcción y muchos medios tradicionalmente hostiles al Gobierno del Distrito Federal han aprovechado la ocasión para golpear a placer esta iniciativa. Por otra parte, la izquierda y los académicos vinculados al tema han apoyado ampliamente el proyecto.





