| Ni perdón ni olvido, dice la voz popular: Abel Santiago |
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| Abel Santiago |
| Escrito por Abel Santiago |
| Miércoles 14 de Julio de 2010 08:47 |
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A propósito de manifestaciones, los diarios locales informaron que la Organización Independiente de Comerciantes Establecidos pide al gobernador electo que prohíba las marchas, plantones y bloqueos, lo que considero innecesario, pues con la atención esmerada y eficiente a los planteamientos de los problemas populares se evitarán esas formas de presión. Por otra parte, prohibir las marchas es inconstitucional, pues se trata de un derecho conquistado, que forma parte de las garantías constitucionales. Contra los plantones y bloqueos la mayoría hemos estado de acuerdo. Por ejemplo, los que se realizan en el Zócalo y en el “museo del palacio” (sic) molestan a los comerciantes, perjudican al turismo y dan mal aspecto, mientras el góber se pasea por los jardines de su residencia o de su nueva sede oficial sin que en nada le afecten, por lo que pueden perdurar sin ser atendidos en lo mínimo. Otro de los planteamientos, que también ya el propio gobernador electo ofreció, es la unidad de los oaxaqueños, el llamado a la reconciliación y a la paz social, pero parece que se ha confundido el término, porque incluso se ha pedido una amnistía general sobre los sucesos de 2006, lo que es tan imposible como que el señor Eviel, como se ha comentado, pase a formar parte del futuro gabinete, teniendo cuentas pendientes, o al menos sin aclarar, de su paso por Obras Públicas, sobre la que pesan varias acusaciones. Aparte de eso, fue uno de los principales coautores de la guerra sucia contra la alianza Unidos por la Paz y el Progreso. La amnistía no se puede suscribir tranquilamente, porque están pendientes de juicio los sucesos de 2006. Otras líneas suscritas por la Obra Diacónica Alemana y la Comisión Internacional de Juristas que visitó Oaxaca, son las siguientes: “En el Estado de Oaxaca, uno de los más pobres de la Federación, se ha venido desarrollando desde el 14 de junio de 2006, un conflicto originado por la falta de respuesta del gobierno local a reivindicaciones gremiales planteadas por el magisterio. A raíz de una represión violenta aquel día, nació un movimiento llamado Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), que sumó otras demandas al Gobierno del Estado”: (Aún hay ulisistas, en los medios y oficinas públicas, que creen insultar llamando a una persona simpatizante o miembro de la APPO. La imbecilidad es ilimitada). “Las manifestaciones continuaron durante todo el año 2006, produciéndose unos 26 muertos por acción de los diversos cuerpos policiales estatales, y más tarde también federales, numerosos heridos y una gran cantidad de personas privadas de libertad. No hubo muertes de policías y militares, aunque sí algunos heridos. “En la represión de los manifestantes, los agentes del Estado actuaron con manifiesto exceso en el uso de la fuerza, que causaron las muertes mencionadas, sometiendo a las personas a torturas y otros tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes. Una cantidad importante de las personas privadas de libertad fueron sometidas a procesos en que no se respetaron las garantías de un debido proceso de derecho. “Oaxaca es el tercer Estado más pobre de la Federación y el que cuenta con mayor cantidad y variedad de población indígena…Es conocido, además, por una corrupción muy extendida; la desigualdad de la riqueza a niveles escandalosos y la falta de pluralismo, ya que nunca ha habido un gobernador ajeno al Partido Revolucionario Institucional desde que éste existe. “La situación se agravó por el cuestionado triunfo electoral del candidato del PRI URO” (viene el nombre completo pero me horroriza escribirlo) “como gobernador en las elecciones de 1º. de agosto de 2004, y la implementación de una política que numerosos actores entrevistados por la Misión de la CIJ/ODA calificaron de represiva. Informes relatan que ^en año y medio, el gobierno de Ruiz encarceló a decenas de dirigentes y se cometieron por lo menos unos 30 homicidios políticos en todo el Estado^… “El 14 de junio, entre las 4.30 y las 6 de la madrugada, se produce el violento desalojo de las alrededor de 30,000 personas entre maestros, familiares y miembros del Frente de Sindicatos y Organizaciones de Oaxaca y de la Promotora Estatal por la Unidad contra el Neoliberalismo, que estaban en el plantón. En la acción participaron entre dos y tres mil efectivos de la policía ministerial que actuaron con gran violencia verbal y física, incluyendo armamento pesado, bombas lacrimógenas, picanas eléctricas, morteros y granadas, y no intimaron una orden de desalojo para que los manifestantes lo hicieran pacíficamente. Contaban también con el apoyo de al menos un helicóptero, desde el cual se disparaba directamente a la población. Los colegios donde se refugiaron los perseguidos fueron atacados con granadas y gases”. Este es sólo otro botón de muestra, pero sobre la historia de este movimiento ya se han escrito muchos volúmenes, y en todos aparece URO como el único responsable. Si durante sus tupidas represiones no cayó, fue por el apoyo decidido que le brindó Fecal, a quien ahora señala como causante de que su partido haya perdido las elecciones. Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
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Oaxaca de Juárez, 14 de julio. El gobernador electo, licenciado Gabino Cué Monteagudo, se encuentra abrumado no sólo por el intenso trabajo que de por sí tiene que desarrollar antes de su toma de posesión, sino por las múltiples peticiones que se le hacen, algunas algo exageradas, pero que debe atender por su compromiso con el pueblo oaxaqueño. Una de estas, y que él mismo había anunciado, es su regreso al Palacio de Gobierno, que caprichosamente, por temor y para huir del pueblo, URO convirtió en museo cambiando la sede de la capital del estado a un poblado vecino. Alejado del mundanal ruido del centro de la ciudad, se dedicó a lo suyo menos a gobernar. A propósito, ese llamado museo de inmediato fue utilizado como centro social de pachangas de la alta burguesía oficial, teniendo como anfitrión a un señor Seara Vázquez, quien por sistema niega el local para toda actividad cultural y muy diligente lo convierte en sede de festejos familiares de la familia priísta. Pues qué bueno que don Gabino regrese a gobernar en ese bello palacio, de tradición e historia oaxaqueña, que esté cerca del pueblo y no tema a ningún tipo de manifestaciones, como el que por fin se va de Oaxaca para nunca más volver.





